La filtración de documentos de inteligencia moscovita expone una operación publicitaria encubierta para instalar contenidos negativos en la prensa digital local.

Argentina se convirtió en el objetivo de una compleja maquinaria de propaganda impulsada desde Rusia, según reveló un consorcio de periodistas internacionales. El informe detalla cómo se financiaron cientos de artículos y piezas de opinión con el fin de intervenir en la agenda pública y dañar la imagen de Javier Milei ante la ciudadanía.
La investigación apunta a un desembolso de 283.000 dólares canalizados por una organización denominada “La Compañía”. Entre abril y octubre de 2024, se habrían publicado más de 250 notas en portales argentinos, muchas de las cuales presentaban datos engañosos o eran generadas por algoritmos. La estrategia se habría activado como represalia al respaldo del gobierno argentino hacia Ucrania. Para ocultar el origen de los fondos, se recurrió a agencias de comunicación y supuestos expertos que servían de pantalla para inyectar los contenidos en el ecosistema mediático nacional sin que se notara la injerencia extranjera.
El hallazgo advierte sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de transparencia en el ámbito de la comunicación digital para proteger la soberanía informativa.
