Miguel Molina apuntó contra las declaraciones del oficial Matías Ríos e identificó irregularidades en un acta referida a Candela Arizaga. Afirmó que el relato policial difiere de los informes elaborados por personal de Género y funcionarias policiales.
En una nueva instancia del expediente, la defensa técnica de Facundo Moyano salió al cruce de la declaración prestada por el policía Matías Ríos. El letrado Miguel Molina sostuvo que los dichos del agente no coinciden con los elementos probatorios reunidos y cuestionó severamente la validez del acta donde constan supuestas manifestaciones de Candela Arizaga.
Según detalló el abogado tras la última audiencia, el documento policial fue registrado con horario de las 5.30, aunque en el debate quedó en evidencia que la confección real se produjo a las 7.30. Además, Molina remarcó que los dos testigos que firmaron el instrumento no estaban presentes en el lugar de los hechos ni escucharon lo manifestado por la joven.
En su argumentación, la defensa expuso que el propio Ríos admitió que el acta fue redactada por un tercero cuya identidad no fue indicada. Molina subrayó que la versión del oficial choca directamente con las entrevistas realizadas a la joven por personal de Género y funcionarias policiales, asegurando que la evidencia acumulada hasta el momento respalda la postura coincidente de Facundo Moyano y Candela Arizaga.
«No digo que Ríos sea mentiroso, sino que se contrapone con la prueba», concluyó el letrado ante la prensa.
