En la previa del amistoso ante Bolivia en Córdoba, el director técnico del combinado nacional aclaró que ningún jugador utilizará el dorsal en los próximos encuentros, a la espera del partido despedida del capitán en octubre. Aún no hay certezas sobre quién heredará la histórica casaca.
A pocos días de los amistosos que marcarán el tramo final de la carrera de Lionel Messi con la camiseta albiceleste, el entrenador Lionel Scaloni brindó precisiones sobre el futuro de la emblemática número 10 y el proceso de transición que se avecina en el equipo.
En la conferencia de prensa previa al duelo de este martes frente a Bolivia en Córdoba, Scaloni despejó las dudas en torno al icónico dorsal y confirmó que, por decisión del cuerpo técnico, la camiseta quedará vacante en los próximos compromisos. Según detalló, en los duelos ante Bolivia y frente a Burkina Faso en el Estadio Monumental ningún futbolista utilizará la 10, ya que no existe obligación reglamentaria de asignarla en estos encuentros de preparación.
La única excepción será el partido programado para el próximo martes 6 de octubre frente a Benín, ocasión en la cual el astro rosarino lucirá por última vez la albiceleste en lo que será su gran despedida oficial ante el público. Para esa cita especial, la marca que viste al seleccionado preparó un modelo exclusivo de indumentaria. No obstante, al ser consultado sobre quién será el encargado de heredar el número a futuro, el entrenador evitó dar definiciones: «Ya veremos a quién se la daremos, aún no lo hemos definido», expresó, aunque reconoció que su intención es que un solo jugador se adueñue del dorsal por la magnitud histórica que conlleva.
Entre los candidatos naturales que asoman en el radar del cuerpo técnico para portar la camiseta en el mediano plazo figuran jóvenes promesas y referentes de la renovación generacional como Nico Paz —quien se destaca en el fútbol europeo y ocupa una posición similar—, además de piezas clave del mediocampo y la ofensiva como Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y el capitán del Inter, Lautaro Martínez.
Una transición histórica que marcará el pulso de la Selección Argentina en la antesala de una nueva etapa futbolística.
