La fiscal Adriana Suárez Corripio centra la causa en los testimonios que revelaron que la víctima buscaba separarse de su esposo antes del cuádruple femicidio y suicidio. Quedó descartada la situación económica como detonante del crimen.
La Unidad Funcional de Instrucción N° 8 de Morón, a cargo de la fiscal Adriana Suárez Corripio, orientó la investigación de la masacre de la familia de origen venezolano hallada sin vida en la localidad de Mariano Acosta, partido de Merlo, hacia un móvil de violencia de género y celos, luego de confirmarse que la mujer manifestaba su intención de separarse del agresor.
La hipótesis principal sostiene que Mahatma Eyvind Soihit Meza (44) ejecutó de dos disparos en la cabeza a su esposa, Evelyn Carolina Rivero Mejías (41), y a sus tres hijos —Dan, Nicole y Alan, de 14, 12 y 10 años respectivamente—, para luego quitarse la vida de un tiro en la sien con una pistola nueve milímetros. De acuerdo con las declaraciones testimoniales incorporadas al expediente por parte de compañeros de trabajo y allegados de la mujer, Rivero Mejías atravesaba un conflicto de pareja marcado por la conducta celosa de su esposo y planeaba iniciar el proceso de separación. Asimismo, la fiscalía descartó los rumores sobre un presunto ahogo financiero como causa del hecho, dado que Soihit Meza no registraba deudas en el sistema bancario y la víctima contaba con empleo formal en una firma informática. En el lugar del hallazgo se aguardan los resultados de los peritajes balísticos, barridos electrónicos e informes toxicológicos sobre el cuerpo del atacante.
El expediente judicial continuará sumando pericias técnicas y testimonios del entorno cercano para cerrar la reconstrucción del cuádruple crimen y femicidio que conmocionó al oeste del Gran Buenos Aires.
