Los intendentes advierten sobre una caída del 11% en la coparticipación y un aumento crítico en la demanda de alimentos que no recibe asistencia estatal.

A través de un duro documento dirigido al Ministerio de Economía, la Federación Argentina de Municipios (FAM) manifestó su profunda preocupación por la situación fiscal de las comunas. Los jefes comunales alertaron que el país se encamina hacia una «catástrofe social» si no se revierte la quita de recursos a los distritos.
El informe técnico detalla un escenario desolador: en el primer trimestre de 2026, los recursos por coparticipación federal retrocedieron un 11%. Esta desfinanciación se combina con la eliminación de subsidios al transporte y la energía, impactando directamente en los servicios básicos municipales. Los intendentes señalaron que, mientras el Gobierno Nacional recaudó 3,5 billones de pesos mediante el Impuesto a los Combustibles, ese dinero no se coparticipa ni se vuelca a infraestructura vial o baja de tarifas. El impacto productivo también es alarmante, con el cierre de 22.000 empresas en todo el territorio nacional y una temporada turística que calificaron como la peor en 20 años.
Ante este panorama, la FAM solicitó una audiencia urgente con las autoridades nacionales para normalizar el flujo de recursos y garantizar la entrega de alimentos a los sectores más vulnerables.
