El informe advierte que, al finalizar la primaria, un estudiante habrá perdido el equivalente a un año escolar completo. El ausentismo y los paros son las causas principales.
Un reciente diagnóstico sobre el tiempo escolar en Argentina encendió las alarmas sobre la calidad del aprendizaje en el país. Según el informe «Tiempo escolar: evidencia internacional y diagnóstico para la Argentina», elaborado por especialistas de CIPPEC y Argentinos por la Educación, los estudiantes faltan a la escuela un promedio de 30 días anuales, lo que erosiona gravemente las oportunidades reales de enseñanza.
El estudio destaca que el tiempo efectivo de clase se ve fragmentado por una combinación de factores: ausentismo estudiantil y docente, paros, problemas de infraestructura y suspensiones climáticas. De hecho, los directores de escuelas primarias identifican el ausentismo de los alumnos como el problema más grave, incluso por encima de la falta de recursos. En cuanto al rol docente, los datos de PISA 2022 ubican a la Argentina entre los cuatro países con mayor percepción de ausentismo docente sobre un total de 81 naciones evaluadas, con un 48,9% de directores que consideran que este factor limita el aprendizaje.
Los autores del informe subrayan que, si bien aumentar el calendario escolar es una vía posible, el verdadero desafío radica en garantizar que el tiempo dentro del aula sea efectivo y de calidad, especialmente en los sectores más vulnerables.
