El hecho se registró cuando un integrante de la DDI Morón llegaba a su domicilio y presenció cómo dos delincuentes abordaban a un vecino de 68 años. Tras un intercambio de disparos, uno de los asaltantes fue capturado mientras que su cómplice logró darse a la fuga.

Una jornada que parecía tranquila en el partido de La Matanza se transformó en un escenario de violencia cuando la rápida reacción de un agente de seguridad evitó una tragedia. El oficial, que se encontraba disfrutando de su jornada de franco y vestía ropas de civil, arribaba a su vivienda ubicada en la intersección de Pío Colivadino y Llorente, en la localidad de González Catán, cuando se topó con una situación delictiva en curso.
A bordo de su vehículo particular, un Peugeot 206, el efectivo observó el momento exacto en que una pareja de «motochorros» interceptaba a un hombre mayor que intentaba poner en marcha su motocicleta. Los delincuentes, actuando con total impunidad, encañonaron a la víctima con un revólver para despojarla de su rodado, sin percatarse de la presencia del funcionario policial a escasos metros.
Al notar el riesgo inminente que corría su vecino, el oficial descendió del auto y dio la voz de alto. Lejos de deponer su actitud, los malvivientes abrieron fuego contra el agente, efectuando al menos dos disparos. El policía repelió la agresión con su arma reglamentaria, iniciándose un breve pero intenso tiroteo que terminó con uno de los atacantes herido sobre el asfalto.
Mientras el cómplice lograba escapar del lugar a toda velocidad, el delincuente impactado fue reducido y quedó bajo custodia policial a la espera de asistencia médica. La víctima de 68 años resultó ilesa gracias a la intervención del efectivo de la DDI Morón. Actualmente, las autoridades locales trabajan en el análisis de cámaras de seguridad de la zona para dar con el paradero del prófugo, en una causa caratulada preventivamente como robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y resistencia a la autoridad.
