Carolina Sthela Ferreira dos Anjos confesó las agresiones en audios de WhatsApp. «No debería haber salido con vida», afirmó tras golpear a la joven durante una hora.
Un caso de violencia extrema conmociona a la ciudad de São Luís, Brasil. Una joven empleada doméstica, embarazada y contratada temporalmente para comprar el ajuar de su bebé, denunció haber sido brutalmente torturada por su empleadora y un hombre armado tras ser acusada falsamente de robo.
Los audios viralizados revelan la crueldad de la empresaria Carolina Sthela Ferreira dos Anjos, quien admitió haber sometido a la víctima, identificada como Samara, a golpes, pisotones en los dedos y amenazas con un arma de fuego. Según el relato, las agresiones continuaron incluso después de hallar la joya en un canasto de ropa sucia. La víctima presenta hematomas en todo el cuerpo y una herida de culata en la frente.
La investigación policial cuenta con las grabaciones como prueba clave, mientras crece la indignación por la falta de detención inmediata de la agresora.
