La tensión en las zonas comerciales de Merlo escaló a niveles de violencia extrema en las últimas horas. Un comerciante local se convirtió en el blanco de una organización que pretende monopolizar la comercialización de productos en las inmediaciones de la vía pública. Según el relato del damnificado, el conflicto se originó por una supuesta «competencia desleal», ya que sus valores de venta resultaban más atractivos que los ofrecidos por los puestos ambulantes.

El episodio más grave se desencadenó cuando un grupo integrado por al menos diez personas irrumpió de forma violenta en el establecimiento. Sin mediar palabras constructivas, los agresores arremetieron contra la integridad física del dueño y comenzaron a destruir las instalaciones. La consigna de los atacantes fue clara y directa: le exigieron que baje las persianas de forma definitiva bajo amenaza de muerte si persistía en su actividad.
Más allá de las lesiones sufridas por la víctima, el ataque derivó en un perjuicio económico significativo. El comerciante detalló en su presentación judicial que los atacantes aprovecharon el caos para sustraer mercadería y dinero en efectivo, estimando las pérdidas en una suma cercana a los 700 mil pesos. Los destrozos en el mobiliario y la vidriera del local completaron un cuadro de devastación absoluta ante la mirada de testigos ocasionales.
Este suceso pone de manifiesto la falta de control estatal sobre las mafias que operan en los alrededores de la estación Merlo. Mientras el trabajador afectado teme por su vida y la continuidad de su fuente laboral, la justicia investiga la identidad de los agresores, quienes se moverían con total impunidad en la zona. La comunidad mercantil del distrito se encuentra en estado de alerta, exigiendo mayores garantías de seguridad para poder ejercer su actividad legalmente.
