Se habilitó un esquema de adelantos para doce distritos con un interés del 15% anual y devolución obligatoria en 2026.

Con el objetivo de calmar los ánimos en el interior del país, el Gobierno nacional lanzó una línea de asistencia financiera vía coparticipación. Son 400 mil millones de pesos disponibles para un grupo de doce gobernadores, en su mayoría aliados, dejando de lado a la administración de la provincia de Buenos Aires.
La Casa Rosada fundamentó la medida en la necesidad de proteger a las economías regionales del alto costo del endeudamiento externo. Con un interés del 15%, los gobernadores podrán tapar baches fiscales sin pagar las tasas de mercado que superan el 35%. No obstante, la devolución del dinero debe realizarse antes de fin de año, lo que garantiza que el impacto fiscal para el Estado nacional sea neutro.
Este acercamiento financiero ocurre mientras se discute la reforma de la Ley de Glaciares, un punto de interés mutuo entre el Ejecutivo y las provincias con potencial extractivo. El ministro del Interior, Diego Santilli, ha tomado las riendas de este diálogo para asegurar que el apoyo legislativo no se diluya ante los problemas de gestión que enfrenta el círculo íntimo del presidente.
Con esta medida, el oficialismo intenta ordenar la relación con el interior mediante un decreto que fije reglas de juego claras para el financiamiento de corto plazo.
