La madre llevó al pequeño Elián Benjamín Herrera al hospital alegando una supuesta caída de la cama, pero los médicos detectaron múltiples heridas en todo el cuerpo. Tras confirmarse el deceso, la justicia ordenó el arresto inmediato de los sospechosos bajo cargos que prevén prisión perpetua.
Los procedimientos de intervención judicial ante hechos graves de violencia intrafamiliar y maltrato infantil representan situaciones de enorme conmoción y rigurosidad procesal para los departamentos judiciales y las fuerzas de seguridad en la provincia de Buenos Aires y el ámbito del Conurbano. Cuando los efectores de salud pública detectan inconsistencias severas entre los relatos de los familiares y las evidencias clínicas en el cuerpo de menores de edad, se activan de inmediato los protocolos de alerta policial para resguardar la prueba y determinar las responsabilidades penales pertinentes. Para las plataformas informativas abocadas al seguimiento pormenorizado de las causas criminales, la actuación de las fiscalías de turno y la problemática social, desglosar estas investigaciones resulta un factor clave para visibilizar la respuesta del sistema de justicia.
Un desgarrador caso de violencia física extrema sacude a la localidad bonaerense de Merlo tras confirmarse la muerte de Elián Benjamín Herrera, un niño de tan solo 23 meses de vida que falleció en las instalaciones del Hospital Eva Perón producto de las graves lesiones que presentaba en todo su cuerpo. El episodio comenzó a investigarse el pasado martes, cuando la madre del menor y su actual pareja se presentaron de urgencia en el Hospital Héroes de Malvinas con la criatura en estado agónico, intentando justificar el cuadro de múltiples heridas bajo la versión falaz de que el pequeño se había caído accidentalmente de la cama en un descuido. Sin embargo, el personal médico del nosocomio rechazó de forma unánime el relato materno debido a la incompatibilidad con el tipo de traumatismos detectados, dando intervención inmediata a las autoridades policiales mientras se coordinaba el traslado del menor a un centro de especialización pediátrica. Ante la gravedad del escenario, el fiscal Patricio Ventricelli, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 6 de Morón, dispuso la inmediata detención de la progenitora, identificada como Eliana Agustina Herrera, de 20 años de edad, y de su novio, Franco Benjamín Álvarez, de 21 años. Voceros vinculados a la causa indicaron que la imputada es oriunda de Moreno y se había mudado recientemente al barrio Pompeya de Merlo con su pareja, marco en el cual todo indica que el niño fue atacado con un salvajismo estremecedor, por lo que la imputación inicial que pesa sobre ambos detenidos es la de homicidio calificado por el vínculo y cometido con alevosía, un delito que contempla una expectativa única de pena de prisión perpetua.
Las autoridades judiciales locales ya ordenaron la realización de la autopsia de rigor para establecer de manera científica las causales directas del fallecimiento de la víctima. En las próximas horas, los dos detenidos serán trasladados a la sede judicial de Morón para ser sometidos a las correspondientes declaraciones indagatorias en el marco de una instrucción que genera indignación en toda la comunidad.
