Una rotura en la red troncal que depende del municipio derrama agua potable desde mediados de marzo. El anegamiento no solo impide el mantenimiento de los hogares, sino que contradice las medidas de prevención sanitaria contra el dengue.

Vecinos de la zona oeste de la ciudad elevaron un enérgico reclamo ante la falta de intervención de Obras Sanitarias por una fuga de agua que cumplió tres semanas sin solución. El desperfecto, localizado en un sector del boulevard Martínez y 3 de Caballería, ha generado un estancamiento permanente de líquido limpio, afectando la higiene y la seguridad de las fincas linderas en el Sector D10 del complejo habitacional.
El origen del inconveniente se sitúa en la conexión entre la red de distribución municipal y la llave de paso domiciliaria. Según denunciaron los damnificados, el flujo constante de agua se registra desde el pasado 12 de marzo, acumulándose en los terrenos y frentes de las casas. A pesar de haber realizado múltiples notificaciones ante los organismos competentes, la cuadrilla técnica aún no se ha hecho presente para ejecutar las tareas de reparación necesarias en la manguera de enlace.
La problemática trasciende el mero desperdicio de un recurso esencial. Los propietarios afectados señalaron que el estado de inundación de los jardines imposibilita el uso de maquinaria eléctrica para el corte de césped, lo que incrementa el riesgo de accidentes y el deterioro del entorno. Asimismo, el escenario de agua estancada ha despertado una profunda preocupación sanitaria: mientras el municipio impulsa campañas de descacharreo y limpieza, la propia desidia estatal permite la formación de criaderos para el mosquito transmisor del dengue en pleno corazón del barrio.
La acumulación de humedad y el crecimiento de maleza han transformado el sector en un foco insalubre que los vecinos ya no están dispuestos a tolerar. La exigencia es clara: una cuadrilla de Obras Sanitarias debe presentarse de manera urgente para sellar la pérdida y garantizar que el servicio de agua potable no siga perdiéndose de manera indiscriminada en la vía pública.
Hasta el momento, no ha habido un comunicado oficial por parte de la Secretaría de Obras Públicas, mientras los habitantes del barrio 62 Viviendas evalúan profundizar las medidas de reclamo si la situación persiste durante los próximos días.
