El lobby empresario logró que se reduzcan los derechos de edificación en altura. La medida fue celebrada tanto por el oficialismo de Lucas Ghi como por los bloques libertarios.
En una sesión que unificó posturas habitualmente enfrentadas, el Concejo Deliberante de Morón aprobó una modificación clave en la ordenanza fiscal. La iniciativa reduce drásticamente el costo de los derechos de construcción para edificios de altura, atendiendo un reclamo histórico de las cámaras empresarias que advertían sobre la fuga de inversiones hacia distritos vecinos como Ituzaingó o Hurlingham.
La nueva normativa establece que, a partir del quinto piso, los desarrolladores pagarán una alícuota fija del 10%. Esto elimina el esquema anterior que era acumulativo y llegaba a castigar la construcción con hasta un 80% de tasa en pisos superiores. Según los empresarios del sector, el sistema previo volvía «inviable» el negocio inmobiliario en el distrito.
A pesar del apoyo general, desde el bloque Fuerza Patria (Sabbatellismo) marcaron una advertencia sobre el posible desfinanciamiento del Estado municipal. «Le están dando un beneficio al sector privado que vamos a acompañar, pero no queremos que las consecuencias las paguen los vecinos», señaló el concejal Diego Spina. Por su parte, los ediles libertarios festejaron la medida como un triunfo contra la presión tributaria.
Con esta reforma, Morón busca recuperar terreno frente a otros municipios del AMBA y reactivar un sector que se encontraba paralizado por los altos costos operativos.
