A través del decreto 282/2026, se estableció que la venta de material rodante financiará obras en las vías. Grupo México y un pool de cerealeras encabezan la lista de interesados.
El proceso de privatización de Belgrano Cargas y Logística SA entró en su etapa definitiva. Tras la publicación del decreto 282/2026 en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional delineó el esquema financiero y operativo para las nuevas concesiones de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, con el objetivo de transferir la operación a manos privadas a mediados de este año.
La nueva norma establece que los fondos obtenidos por la venta de material rodante se asignarán a un fideicomiso destinado exclusivamente a la mejora de la infraestructura ferroviaria. Bajo un modelo de «open access», el ganador de la licitación administrará el servicio por medio siglo. Actualmente, el sistema enfrenta un déficit de eficiencia crítico: el trayecto Rosario-Córdoba demora cuatro días, un contraste absoluto con modelos como el mexicano o estadounidense, donde recorridos similares se completan en nueve horas.
Entre los oferentes destaca Grupo México, que promete una inversión de USD 3.000 millones en cinco años, y un consorcio de las principales cerealeras del país (ACA, AGD, Bunge, Cargill, Dreyfus), interesadas en potenciar el corredor agrícola del NOA hacia los puertos del Gran Rosario.
