La iniciativa formó parte del proyecto internacional “Bosque de la Madre”. Jóvenes integrantes de la organización recuperaron un espacio cubierto de residuos para transformarlo en una nueva zona verde para los vecinos.
Las acciones de mitigación frente a las transformaciones atmosféricas globales continúan encontrando un fuerte eco en las comunidades del conurbano a través de jornadas de intervención directa en el espacio público. Mediante la recuperación de entornos urbanos degradados y la incorporación de ejemplares arbóreos, agrupaciones de la sociedad civil buscan revertir el déficit de áreas verdes en las localidades densamente pobladas, promoviendo una conciencia ecológica activa entre los residentes.
En respuesta al cambio climático, un grupo de voluntarios llevó a cabo una importante jornada de forestación en la localidad de Caseros. El destino elegido para la plantación fue el predio ubicado frente al CEDEM 1. En el lugar, los participantes se distribuyeron en grupos de dos o tres personas para cavar la tierra, colocar las plántulas en los hoyos, compactar el suelo y realizar el riego correspondiente. Gracias a este despliegue, un camino que previamente se encontraba afectado por la acumulación de basura y carecía de vegetación se transformó en un terreno propicio donde los jóvenes plantines comenzaron su proceso de crecimiento.
Los organizadores adelantaron que realizarán un seguimiento periódico del estado de los ejemplares para garantizar su adecuada adaptación al suelo local.
