El Gobierno suscribió junto a otros 16 países la denominada Visión de Kioto durante un foro internacional en Japón. La iniciativa busca ampliar el acceso de los investigadores a datos, capacidad de cómputo y nuevas formas de financiamiento.
En consonancia con la estrategia orientada a posicionar al país como un polo de inversiones tecnológicas, la Argentina adhirió este domingo a una iniciativa internacional impulsada por Estados Unidos para acelerar la investigación científica mediante el uso de sistemas avanzados de inteligencia artificial.
La formalización del acuerdo tuvo lugar en el marco de la 23ª reunión anual del Foro de Ciencia y Tecnología en la Sociedad, desarrollada en Japón, donde un total de 17 gobiernos respaldaron la llamada Visión de Kioto para una Edad de Oro de la Ciencia. De la firma participaron, además de Argentina y Estados Unidos, naciones como Alemania, Japón, Reino Unido, Singapur, Chile y Emiratos Árabes Unidos, entre otras. Si bien el pacto no conlleva obligaciones de aportes financieros directos ni fija cupos de inversión obligatorios, establece el objetivo común de facilitar el acceso de la comunidad científica a la supercomputación, a grandes volúmenes de datos y a esquemas de financiamiento más flexibles que combinen fondos tradicionales con premios y ejecuciones rápidas.
Este alineamiento geopolítico y científico coincide con los esfuerzos impulsados por el gobierno de Javier Milei para captar centros de datos y capitales tecnológicos, apoyándose en la desregulación económica, incentivos fiscales y el potencial energético de recursos como Vaca Muerta. Al respecto, funcionarios del área económica y de desregulación han defendido en foros internacionales la necesidad de evitar normativas preventivas excesivas que desalienten la llegada de inversiones extranjeras al sector.
Un paso estratégico que busca entrelazar la agenda científica local con los estándares globales de digitalización y automatización de la investigación.
