El mandatario provincial descartó la foto protocolar de Tucumán para priorizar la batalla legal y financiera contra el Gobierno nacional
La parálisis de las transferencias de capital a los estados provinciales y el ahogo presupuestario determinado por la administración central dominan el debate en las mesas editoriales de la provincia de Buenos Aires. Poner el foco en la disputa económica directa entre el gobernador y el Presidente permite a los lectores dimensionar la magnitud del quiebre institucional que condiciona el día a día en las comunidades de la región.
La decisión de ausentarse de las celebraciones patrias en el norte argentino no obedece a una simple diferencia de agenda, sino a un posicionamiento político de confrontación abierta contra el modelo libertario. Al declinar el ofrecimiento de su par tucumano, Axel Kicillof rechazó la invitación para participar de la vigilia por el 9 de Julio y desde su entorno en La Plata lanzaron una sentencia contundente que define el estado de las relaciones bilaterales: «Si vamos a compartir algo con Javier Milei, que sea una reunión de trabajo». Este planteo expone el malestar acumulado en los despachos bonaerenses debido a que el gobierno provincial le viene reclamando a la Casa Rosada una reunión desde hace meses para tratar temas de gestión, pero el gobierno libertario no responde los pedidos, clausurando cualquier canal formal de diálogo técnico en el territorio de Buenos Aires.
Para la administración de La Plata, convalidar una ceremonia protocolar mientras se asfixia financieramente a las provincias significaría una contradicción política inadmisible. El eje de los reclamos de Kicillof al gobierno nacional pasan por un reclamo por fondos que según la provincia de Buenos Aires asciende a $17,8 billones, una masa de recursos que la Casa Rosada eliminó de las partidas presupuestarias habituales. Lejos de ceder ante la presión de la convocatoria de gobernadores dialoguistas, Kicillof ya presentó ocho denuncias en la Corte Suprema por esa deuda que el gobierno nacional desconoce en forma sistemática, transformando el diferendo técnico en una de las batallas judiciales y políticas más complejas de la historia reciente del distrito bonaerense.
En las dependencias del Ministerio de Economía provincial advierten que no cederán en las presentaciones judiciales hasta que se restituyan los fondos de coparticipación.
