La capital brasileña fue escenario de marchas, caravanas y actos de ambos sectores durante la jornada previa a la segunda vuelta presidencial. La Policía desplegó un operativo para evitar enfrentamientos, mientras las encuestas anticipan una definición ajustada.
A pocas horas de una nueva elección presidencial, Brasil atraviesa una jornada marcada por la polarización política entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. En Brasilia, las calles reflejaron la disputa entre ambos espacios, con movilizaciones simultáneas y un operativo de seguridad para prevenir incidentes.
Durante este sábado, simpatizantes de los dos candidatos realizaron actos y caravanas en distintos puntos de la capital. La presencia policial buscó evitar cruces entre los manifestantes, en un contexto de fuertes diferencias políticas y consignas enfrentadas.
La segunda vuelta llega después de que Flávio Bolsonaro se impusiera en la primera ronda del 4 de octubre por una diferencia de 1,87 puntos, equivalente a unos 2,2 millones de votos. Desde entonces, la competencia se habría estrechado, de acuerdo con los sondeos mencionados en la cobertura electoral, que advierten sobre la posibilidad de un resultado muy ajustado.
Movilizaciones y consignas enfrentadas en Brasilia
Uno de los principales puntos de concentración de los simpatizantes de Lula fue el Museo Nacional de la República, donde cientos de personas se reunieron con banderas del Partido de los Trabajadores (PT) y consignas a favor del mandatario. También hubo expresiones de apoyo a Leandro Grass, candidato de ese espacio para la gobernación del Distrito Federal.
Entre los mensajes de los manifestantes se destacaron las consignas vinculadas con la participación de las mujeres en la política y el respaldo femenino a Lula, un sector del electorado que las dos campañas buscaron atraer durante las últimas semanas.
A unos 20 minutos de distancia, los seguidores de Flávio Bolsonaro y de Celina Leão se concentraron en la Torre de TV. Allí predominaron las camisetas de la selección brasileña, las banderas verdeamarelas y los símbolos religiosos, en una movilización que reflejó el peso del electorado evangélico dentro de la base de apoyo del senador.
Las diferencias entre ambos sectores también quedaron expuestas en los cánticos y carteles. Mientras los simpatizantes de Lula lanzaron consignas contra la familia Bolsonaro, los seguidores del senador reclamaron el fin de la etapa del PT en el gobierno y cuestionaron al actual presidente.
El operativo de seguridad ante la jornada electoral
Ante la realización de concentraciones en puntos cercanos, las fuerzas de seguridad del Distrito Federal desplegaron efectivos en sectores estratégicos, entre ellos la terminal de transporte Rodoviária, el Museo Nacional y la Torre de TV.
Además, la Plaza de los Tres Poderes permaneció vallada y algunos edificios culturales de la capital adelantaron el cierre de sus puertas como parte de las medidas preventivas.
El objetivo del operativo fue evitar enfrentamientos entre los manifestantes durante las horas previas a la votación, en una jornada atravesada por la incertidumbre sobre el resultado electoral.
Lula busca revertir la diferencia y Bolsonaro apuesta al cambio
En la recta final de la campaña, Lula impulsó medidas destinadas a movilizar a los sectores de menores ingresos y a los electores que no participaron en la primera vuelta. Entre las iniciativas mencionadas en la cobertura se encuentran cambios vinculados con las condiciones laborales, la reducción temporal de impuestos sobre los combustibles, medidas de alivio para microemprendedores y adelantos de pagos del programa Bolsa Família.
Flávio Bolsonaro, por su parte, cerró su campaña en Río de Janeiro con un acto en Barra da Tijuca y tenía previsto trasladarse a Brasilia para seguir el escrutinio junto a su familia. Lula votaría en São Bernardo do Campo y aguardaría los resultados en São Paulo, donde también encabezó un acto de cierre.
La elección presidencial coincide con la segunda vuelta para definir la gobernación del Distrito Federal. La actual mandataria, Celina Leão, aliada de Flávio Bolsonaro, busca la reelección frente a Leandro Grass, candidato del PT. Según los datos de una encuesta de Datafolha citados en la cobertura, Leão mantiene una ventaja de 17 puntos.
Con dos proyectos políticos enfrentados y un escenario electoral incierto, Brasil llega a las urnas en medio de una de las disputas más polarizadas de su historia reciente.
