ames Robertson, de 63 años, fue ejecutado mediante inyección letal tras haber cometido el crimen en 2008 con el objetivo explícito de ser condenado a la pena máxima. Al solicitársele sus últimas palabras, sorprendió al responder únicamente «No, estoy bien».
El estado de Florida llevó a cabo este martes la ejecución por inyección letal de James Robertson, un recluso de 63 años que en 2008 estranguló a su compañero de celda con el propósito deliberado de ser condenado a muerte y no pasar el resto de su vida en prisión.
La ejecución se concretó a las 12:32 (hora local) en la Prisión Estatal de Florida, ubicada en las cercanías de Starke, en un procedimiento que se desarrolló sin incidentes según informaron las autoridades penitenciarias estatales.
Robertson había recibido la condena tras admitir el asesinato de Frank Hart, un recluso al que le restaban apenas ocho días para obtener su libertad. Ante la habitual pregunta previa a la aplicación de la inyección letal sobre si deseaba brindar unas palabras finales, el condenado rechazó la oportunidad con una breve respuesta.
Claves del caso y contexto de la pena capital en el estado:
- El crimen: Estrangulamiento de su compañero de celda en diciembre de 2008 para forzar un fallo con pena de muerte.
- Última declaración: Robertson rechazó dar un mensaje final antes de la aplicación de la sustancia letal.
- Estadísticas de ejecuciones: Florida acumula 17 ejecuciones en lo que va de 2026, representando más de la mitad de la totalidad de las aplicadas en Estados Unidos durante el año.
El procedimiento consolida la marcada aplicación de la pena capital bajo la administración del gobernador Ron DeSantis, en un marco donde los familiares de la víctima expresaron el dolor permanente que provocó el violento hecho.
