Un informe del Ieral destaca que el financiamiento cayó al 0,51% del PBI. Advierten por la baja eficiencia del sistema: solo se gradúa 1 de cada 22 estudiantes.
En el marco de la consolidación fiscal que lleva adelante el Gobierno nacional, el financiamiento de las universidades públicas atraviesa uno de sus momentos más críticos. Según un detallado informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), las transferencias a las casas de estudio registraron una caída real del 36% entre 2023 y 2025, situando la inversión estatal en niveles similares a los de principios de siglo.
El análisis técnico señala que el gasto universitario representa actualmente el 0,51% del PBI, lejos del pico del 0,85% alcanzado en 2015. Un dato central del informe es la rigidez del gasto: el 90% de los fondos se destina exclusivamente al pago de salarios docentes y no docentes. Sin embargo, el punto que genera más polémica es la tasa de egresados. En 2023, solo el 4,4% de los alumnos lograron graduarse, lo que significa que apenas 1 de cada 22 estudiantes termina su carrera. Esta cifra posiciona a la Argentina muy por debajo de vecinos regionales como Brasil (123 graduados por cada 1.000 alumnos) y Chile (194 por cada 1.000).
El informe concluye que la ley de indexación presupuestaria impone una rigidez que complica la meta de déficit cero, mientras el debate gira en torno a la necesidad de mejorar la eficiencia de los recursos invertidos en la educación superior.
