Tras más de siete horas de exposición ante el Concejo Deliberante, Damián Cardoso respaldó las estadísticas oficiales y marcó distancia de la gestión anterior vinculada al sabbatelismo. La sesión estuvo cruzada por reclamos vecinales y ches cruces políticos.
En medio de una fuerte tensión política motivada por recientes hechos de inseguridad en el distrito, el secretario de Seguridad de Morón, Damián Cardoso, se presentó este jueves ante el Concejo Deliberante para ser interpelado, instancia en la cual defendió enfáticamente su desempeño y sostuvo que las estadísticas demuestran que el partido no registra un aumento en la criminalidad.
Durante una prolongada exposición que se extendió por más de siete horas frente a concejales de todo el arco político, el funcionario buscó llevar tranquilidad y afirmó: «Los datos duros muestran que Morón no está empeorando en cuanto a la seguridad. No estamos ante un crecimiento del delito». La convocatoria al recinto se produjo a raíz de las protestas de vecinos originadas tras la balacera en la que un comisario retirado resultó herido a pocos metros del colegio Emaús, en la localidad de El Palomar, mientras llevaba a su hija a la institución educativa.
En el transcurso del debate, Cardoso marcó una tajante diferencia respecto a las políticas de seguridad implementadas hasta 2024 bajo la órbita de los funcionarios alineados con Martín Sabbatella (Gustavo Yapura y Andrés Rodríguez), remarcando que su conducción —iniciada en enero de 2025 bajo la intendencia de Lucas Ghi— se basa en un enfoque técnico y profesional y no militante. Asimismo, el funcionario ratificó su postura frente a las críticas de la oposición y enfatizó: «Yo estoy para defender a las víctimas y a disposición de las familias que sufren el delito».
Por su parte, los bloques opositores cuestionaron la ausencia del intendente Lucas Ghi en el recinto para dar respuestas políticas, mientras que algunos ediles —como la concejal de la UCR Susana Picón— aprovecharon para visibilizar la problemática tras relatar haber sufrido un escruche reciente en su propia vivienda de El Palomar.
De este modo, la interpelación dejó al descubierto las profundas rispideces políticas locales y los cruces en torno al rumbo de las políticas de prevención en el distrito.
