Tras una persecución y un allanamiento de urgencia en un conocido «aguantadero» de la calle Presidente Ibáñez, la Policía capturó a los sospechosos. Hubo un tiroteo, un delincuente herido y secuestraron armas, celulares y droga.
Un aberrante episodio de inseguridad sacudió al partido de Morón, donde dos motochorros fueron detenidos tras asaltar a un matrimonio, golpear brutalmente al joven y manosear a una mujer que transita la semana 39 de su embarazo.
El violento hecho se inició en la madrugada del pasado sábado en la intersección de las calles Baradero y Corrientes, cuando cuatro delincuentes armados interceptaron a la pareja que circulaba a bordo de su motocicleta. Pese a los ruegos del conductor advirtiendo el avanzado estado de gestación de su esposa, los agresores actuaron con extrema crueldad: no sólo le exigieron la entrega del rodado y los teléfonos celulares —con los cuales luego intentaron extorsionar a la familia para devolvérselos—, sino que también le propinaron culatazos al joven que intentó defenderla y manosearon a la futura mamá.
Gracias a que un familiar directo de las víctimas logró visualizar la moto robada en las inmediaciones y alertó a un móvil policial, se desató una persecución que culminó en una vivienda ubicada sobre la calle Presidente Ibáñez al 300, en Morón Sur, un inmueble denunciado reiteradamente por los vecinos como un refugio de delincuentes. Al verse rodeados, se produjo un enfrentamiento armado con efectivos del Comando de Patrullas: uno de los sospechosos, identificado como Gabriel Gómez (26), fue baleado en ambas piernas mientras intentaba esconderse debajo de una cama y debió ser trasladado al Hospital Güemes de Haedo, fuera de peligro.
En el marco de los operativos de urgencia dispuestos por la fiscal Adriana Suárez Corripio —a cargo de la UFI N° 8 de Morón—, con la colaboración del instructor Darío Tugender y la coordinación del jefe de la Estación de Policía, Omar Méndez, fue detenido en la misma vivienda Pablo Francisco Peralta (29). Asimismo, el presunto dueño del lugar, Sergio Sierra (36), quedó a disposición de la Justicia imputado por encubrimiento agravado. Durante el allanamiento, los uniformados secuestraron un arma de fuego, nueve teléfonos celulares de dudosa procedencia y marihuana, mientras continúan los operativos para dar con al menos otros dos prófugos integrantes de la banda.
De este modo, la rápida reacción policial y el repudio vecinal permitieron desbaratar parcialmente un aguantadero zonal, poniendo tras las rejas a los acusados de aberrantes delitos calificados por el uso de arma de fuego, resistencia a la autoridad y portación ilegal de arma de guerra.
