Mientras el secretario de Seguridad comunal, Damián Cardoso, alertó que la zona quedó desprotegida tras el retiro de instalaciones fijas, la funcionaria nacional Analía Zappulla aseguró que los operativos y la cantidad de efectivos se mantuvieron.
LEAD / ENTRADA: La presencia de fuerzas federales en el conurbano bonaerense generó un nuevo cruce político entre autoridades municipales y nacionales a raíz de modificaciones operativas en el barrio Carlos Gardel, ubicado en la localidad de El Palomar.
CUERPO DE LA NOTA: La controversia se desató cuando el secretario de Seguridad del Municipio de Morón, Damián Cardoso, denunció públicamente que el Estado nacional decidió retirar las instalaciones de Gendarmería del complejo habitacional, advirtiendo que esta medida deja al territorio en “estado de indefensión” y favorece el avance del narcotráfico. Según señaló el funcionario en declaraciones al programa Primer Plano, si bien se le garantizó la continuidad de operativos dinámicos, la ausencia de personal apostado de forma permanente en los puestos —como ocurría bajo el programa Barrios Seguros— debilita la prevención en una de las zonas de mayor conflictividad del distrito.
La respuesta desde el Ejecutivo nacional no tardó en llegar. La concejal de La Libertad Avanza y directora de Transparencia e Integridad del Ministerio de Seguridad de la Nación, Analía Zappulla, desmintió categóricamente los dichos de Cardoso y aclaró que el movimiento respondió a cuestiones edilicias: “Se sacó uno de los contenedores porque no estaba apto para que los gendarmes pudieran estar dentro de ese lugar”, explicó, al tiempo que ratificó que no hubo reducción de efectivos ni de rondas de vigilancia en el área.
CIERRE: De este modo, mientras la comuna reclama mayor previsibilidad en el despliegue territorial, desde la cartera nacional aseguran que la seguridad se sostiene mediante operativos de saturación constantes en todo el conurbano.
