Tras una intensa reunión con vecinos en la sociedad de fomento AFALP, el jefe comunal reconoció que el englobamiento de parcelas se ampara en el Decreto-Ley 8912. En paralelo, adelantó que enviarán al Concejo Deliberante un plano límite para frenar futuros edificios de más de tres pisos en la zona.
En medio del rechazo y el estado de alerta de un sector de los vecinos de Ciudad Jardín, el intendente interino de Tres de Febrero, Rodrigo Aybar, defendió la legalidad de los desarrollos inmobiliarios cuestionados en la localidad y abrió canales de diálogo directo con la comunidad.
Durante una entrevista concedida a los periodistas Adrián Noriega y Norman Díaz en el programa Primer Plano emitido por el canal Somos de Flow, el jefe comunal se sinceró sobre el conflicto generado en torno a la instalación de un complejo de canchas de pádel y un edificio de planta baja y siete pisos de altura, obras que los frentistas consideran disruptivas para la fisonomía histórica del barrio. «Desde el punto de vista técnico-jurídico entendemos que ambas obras son legales y están conforme a norma. Evidentemente, el desarrollador encontró esa posibilidad de englobar parcelas para obtener una mayor altura», explicó Aybar.
La postura del Ejecutivo comunal llega tras el intenso cónclave desarrollado el sábado pasado en la sociedad de fomento AFALP, donde funcionarios y concegales escucharon de primera mano los reclamos vecinales y explicaron el marco normativo sustentado en el Decreto-Ley 8912, que rige en toda la provincia de Buenos Aires para ordenar el uso del suelo y permite la unificación de parcelas para mejorar indicadores constructivos. Si bien los vecinos mantienen abiertos expedientes en la justicia por presunta ilegalidad, desde el Municipio ratificaron que la próxima reforma del Código de Ordenamiento Urbano (COU) incluirá capítulos específicos para Ciudad Jardín. «Entendemos la preocupación, y por eso salimos con esta idea de poner un plano límite a toda la localidad, que en el futuro impedirán desarrollos de más de tres pisos», concluyó el intendente.
Un delicado equilibrio entre las normativas urbanísticas vigentes y el reclamo vecinal por la preservación de la identidad arquitectónica en los barrios del distrito.
