El Concejo Deliberante y la asamblea de Mayores Contribuyentes respaldaron por mayoría el proyecto del Ejecutivo local con 24 votos a favor. La reforma reduce impuestos a jubilados, viviendas familiares y comercios de cercanía, mientras incrementa las tasas para los sectores de mayor facturación del distrito.
La reconfiguración de las matrices tributarias municipales y el debate en torno a la distribución de la carga fiscal en los distritos del conurbano bonaerense configuran un escenario analítico prioritario para el pulso político regional. Cuando las administraciones locales deciden intervenir en sus esquemas de recaudación para morigerar el impacto económico en los sectores vulnerables y de clase media, las votaciones en los recintos deliberativos exponen las prioridades de gestión y las alianzas legislativas en juego. Para las plataformas de noticias enfocadas en el seguimiento pormenorizado de las comunas, las tasas municipales y las sesiones de mayores contribuyentes, desglosar la letra chica de estas reformas resulta una herramienta indispensable para comprender la política económica territorial.
El Concejo Deliberante de Ituzaingó aprobó por mayoría la nueva ordenanza Fiscal Impositiva que regirá en el distrito, una medida diseñada por el Departamento Ejecutivo bajo el argumento de dotar a la administración de mejores estándares de modernidad y eficiencia. La asamblea de Mayores Contribuyentes le dio el aval definitivo al proyecto en una votación que cosechó 24 votos a favor y 12 en contra, marcada por la particularidad de que hubo más rechazos entre los mayores contribuyentes que entre los propios ediles debido a las ausencias en el recinto de la concejal Luciana Prats y los hermanos Christian y Walter Lanaro, todos pertenecientes al bloque del PRO. El presidente del cuerpo deliberativo, Juan Manuel Álvarez Luna, defendió la reforma asegurando que representa un avance hacia un Municipio más eficiente, donde se fomenta la formalización de la economía local y se garantiza que el esfuerzo fiscal sea distribuido de manera justa entre todos los habitantes, beneficiando directamente a familias, comercios de cercanía y pequeñas y medianas empresas (Pymes). Entre los puntos más destacados de la normativa se establece una rebaja en los montos por metro cuadrado para construcciones de viviendas unifamiliares de hasta 150 metros cuadrados y un tope del 5% de los ingresos totales para el pago de Servicios Generales de jubilados y pensionados. Asimismo, los locales alimenticios de cercanía con facturación anual inferior a 600 millones de pesos pagarán una alícuota reducida en la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene, mientras que los Grandes Contribuyentes que tributen más de un millón de pesos mensuales sufrirán un incremento, ya que la Tasa de Protección Ciudadana pasará de una suma fija a una alícuota del 10% sobre lo liquidado.
El cambio impositivo en el distrito de la zona oeste busca equilibrar las arcas públicas municipales sin asfixiar la actividad comercial barrial en un contexto complejo. Los analistas del sector anticipan que la efectividad de este nuevo diseño dependerá de la respuesta de las grandes superficies comerciales y de la agilidad en la implementación de los nuevos canales digitales de cobro.
