El Concejo Deliberante citó al intendente Lucas Ghi tras la fuga de una exdirectora municipal a la que le secuestraron cocaína en Castelar. El sabbatellismo votó junto a la oposición y se aceleró la pelea por la sucesión de 2027.
Los límites de la convivencia interna en las coaliciones gobernantes de la primera sección electoral ingresan en una fase de abierta confrontación institucional. El hallazgo de estupefacientes en la vivienda de una exmiembro del gabinete municipal detonó las frágiles estructuras de acuerdo entre los sectores alineados con la gobernación bonaerense y las vertientes del kirchnerismo tradicional, forzando un llamado a rendir cuentas en el plano legislativo que anticipa el reordenamiento de los liderazgos distritales de cara a los próximos turnos electorales.
El caso de la funcionaria narco en Morón sacudió la gestión del intendente Lucas Ghi y aceleró la disputa política en torno a la sucesión municipal en 2027. La sesión obligará a Ghi —o a un representante suyo— a dar explicaciones por el caso de Luna Suyai Ortigoza, la exdirectora del Centro Territorial Integral de Políticas de Género y Diversidad del municipio, quien permanece prófuga tras el hallazgo de medio kilo de cocaína en su domicilio de Castelar. El escándalo llegó en el peor momento para Ghi, quien gobernaba con el peronismo partido en dos: su sector alineado con Axel Kicillof, y del otro lado, el sabbatellismo referenciado en Cristina Fernández de Kirchner.
Las próximas horas serán determinantes para definir la estrategia del Ejecutivo de cara a una jornada parlamentaria que medirá la correlación de fuerzas en la comuna.
