El siniestro afectó al alojamiento Flourish Stay, ubicado en la zona sur de la capital de India. Hay más de 40 heridos hospitalizados y la policía investiga las causas del fuego, que ya fue controlado.
La precariedad estructural y las deficiencias en la fiscalización de los sistemas de evacuación de emergencias suelen confluir en desenlaces fatales dentro de los distritos urbanos de alta densidad demográfica en el continente asiático. Al desatarse siniestros de magnitud en establecimientos comerciales o de alojamiento de escala económica, la velocidad de propagación de los focos ígneos supera con frecuencia la capacidad de respuesta inmediata de las dotaciones de bomberos locales, forzando a los ocupantes de los inmuebles a arbitrar mecanismos desesperados de supervivencia en plena vía pública.
Al menos 21 personas murieron este miércoles como consecuencia de un incendio desatado en un hotel en Nueva Delhi, la capital de India, según informaron fuentes policiales. El siniestro destruyó el Flourish Stay, un establecimiento económico situado en la zona sur de esta megaciudad de 30 millones de habitantes. Al momento de iniciarse el fuego, un total de 47 personas se encontraban en el lugar. El representante local, Satish Upadhyay, aseguró que se llevará a cabo una investigación profunda para determinar los motivos del hecho, mientras que los equipos médicos atienden a los más de 40 heridos derivados a centros de salud.
Las delegaciones consulares extranjeras iniciaron los protocolos de contacto con las autoridades locales para coordinar la asistencia a los damnificados y dar curso a los trámites de repatriación pertinentes.
