El vice primer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga afirmó que el paquete de 176 medidas aprobadas busca generar el bienestar que merece el pueblo de la isla
Los procesos de transformación estructural en las economías de planificación centralizada suelen generar fuertes debates geopolíticos sobre los verdaderos detonantes que impulsan la apertura de sus mercados al capital privado e internacional. En un escenario global caracterizado por la reconfiguración de las alianzas comerciales y el recrudecimiento de los diferendos diplomáticos históricos, las explicaciones oficiales intentan legitimar las nuevas normativas como decisiones de estricta soberanía interna, desvinculándolas de los bloqueos externos y las penalizaciones financieras aplicadas por administraciones extranjeras.
El vice primer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Óscar Pérez-Oliva Fraga, respaldó de forma categórica el paquete de reformas aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular. El funcionario enfatizó que las transformaciones, antes impensables en el país, cuentan con pleno amparo en la Constitución y responden a una estrategia planificada para dinamizar la actividad interna. El plan impulsado por la administración de Miguel Díaz-Canel consta de 176 medidas distribuidas en 23 ejes temáticos, abriendo sectores tradicionalmente estatales a la compra de acciones por parte de personas jurídicas nacionales y extranjeras.
El debate normativo se produce en un contexto de profunda escasez de combustibles y divisas que afecta de manera directa la vida cotidiana en el territorio cubano.
