Las listas recíprocas se difundieron luego de la reunión oficial mantenida en Washington. El entendimiento abarca más de 1.600 productos estadounidenses y unos 70 artículos chinos, aunque los bienes estratégicos como chips y vehículos eléctricos quedaron excluidos.
Los gobiernos de Estados Unidos y China publicaron listas recíprocas de productos que se beneficiarán con rebajas arancelarias por un valor aproximado de US$60.000 millones, en un pacto orientado a dinamizar el intercambio comercial bilateral.
Los detalles de la medida se dieron a conocer poco después de la reunión que el presidente chino, Xi Jinping, mantuvo con su par estadounidense, Donald Trump, en Washington, enmarcada en la primera visita de Estado del mandatario asiático al país norteamericano desde 2015. Este entendimiento llega luego de que ambas potencias acordaran la semana pasada prorrogar por dos meses la tregua comercial más amplia que tenía previsto finalizar el 10 de noviembre. Previamente, Washington ya había recortado gravámenes a los productos chinos tras haber alcanzado picos de hasta el 145% el año pasado.
El acuerdo contempla más de 1.600 productos de origen estadounidense que ingresan al mercado chino, abarcando desde bienes agrícolas, madera y equipos médicos hasta artículos de cuidado personal y carbón norteamericano. En tanto, las exportaciones de bienes chinos hacia Estados Unidos comprenden más de 70 artículos, entre los que figuran fuegos artificiales, vajilla, adornos navideños de madera y vidrio, y pelotas de fútbol.
No obstante, los sectores de alta sensibilidad tecnológica y comercial quedaron al margen del entendimiento: los productos de relevancia estratégica —tales como los chips, los vehículos eléctricos y las baterías— fueron excluidos de las reducciones. Según precisó el Ministerio de Comercio de China, las tasas arancelarias para más del 90% de los artículos incluidos quedarán sujetas a los niveles de «nación más favorecida», lo que implicará la eliminación de los recargos específicos por país.
Un paso significativo en la descompresión del conflicto arancelario entre las dos mayores economías del planeta, a la espera de las próximas cumbres de la APEC y el G20.
