Un megaoperativo conjunto entre la Policía Bonaerense y la Federal terminó con 12 detenidos en Baradero mientras intentaban un robo. El líder de la organización criminal es un ex policía federal exonerado y con antecedentes por secuestros extorsivos.
La desarticulación de organizaciones delictivas complejas dedicadas a la planificación de robos a gran escala en entidades financieras del territorio bonaerense representa un logro fundamental para los cuerpos de investigaciones y las fuerzas de seguridad del Estado. Cuando las redes criminales cuentan con asesoramiento logístico especializado y conocimientos internos de las fuerzas de seguridad, los gabinetes operativos deben desplegar tareas de inteligencia de alta precisión para frustrar los golpes antes de que se vulneren los sistemas de seguridad de las bóvedas públicas. Para los portales de noticias enfocados en la crónica policial y el seguimiento de las causas penales en el oeste del Conurbano, detallar la desarticulación de estas células aporta una mirada técnica e indispensable sobre el accionar contra el crimen organizado.
Una minuciosa investigación penal a cargo del Juzgado Federal de Morón, conducido por el juez Jorge Rodríguez, permitió frustrar las operaciones de una banda de boqueteros y detener a 12 personas en medio de un operativo cerrojo ejecutado durante la madrugada en la sucursal del Banco Provincia de Baradero. El procedimiento conjunto, que incluyó a la Superintendencia de Delitos Complejos, el Grupo Halcón y personal de la Policía Federal, permitió descubrir que el grupo criminal planeaba en paralelo un asalto histórico contra la sede del Banco Nación ubicada en la Avenida Rivadavia 18.059, en pleno centro de Morón, un golpe que los sospechosos denominaban internamente como el «Robo del Tesoro». Las pesquisas, iniciadas el 19 de mayo de 2026 tras recibir un correo electrónico con una detallada denuncia anónima, revelaron que la estructura delictiva estaba liderada por Carlos Daniel Maidana, un exmiembro de la Policía Federal Argentina de 59 años que fue exonerado de la fuerza en 1995 y que arrastraba un frondoso prontuario por secuestros extorsivos en el Bajo Flores. El grupo delictivo, compuesto por 11 hombres y una mujer, contaba entre sus filas con un ciudadano uruguayo experto en la confección de boquetes y con un especialista informático contratado exclusivamente para desactivar los sistemas de alarma bancarios.
Los implicados fueron trasladados bajo un estricto cordón de seguridad hacia las dependencias judiciales correspondientes para prestar su declaración indagatoria ante el magistrado interviniente en las próximas horas. Los peritos policiales continúan analizando los inmuebles linderos al banco de Morón, que incluían una ex peluquería y un estacionamiento que los delincuentes planeaban utilizar como vías de acceso y escape.
