Un allanamiento de la SubDDI permitió secuestrar una pistola Bersa calibre .380 en una finca vecina. El hallazgo respalda la versión del familiar de la víctima, quien forcejeó con el agresor durante el ataque. El imputado, Elías Barrionuevo, continúa detenido sin declarar.
En el marco de la investigación por el femicidio de Camila Ruth Castro (18), la joven asesinada en el barrio San Alberto de Ituzaingó, personal policial logró hallar y secuestrar en las últimas horas el arma presuntamente utilizada en el crimen, un descubrimiento clave que corrobora la versión brindada por el padrastro de la víctima.
El procedimiento fue ejecutado por efectivos de la SubDDI de Ituzaingó en cumplimiento de una orden judicial solicitada por la fiscal Florencia Di Sciascio, a cargo de la UFI N° 11 de Morón. La medida permitió dar con una pistola Bersa calibre .380 en el techo de una finca lindera a la vivienda ubicada en la calle Almagro al 2500, escenario donde el pasado fin de semana la joven fue ultimada en medio de una discusión de pareja por su novio, Elías Barrionuevo (19).
El secuestro del armamento otorga sustento judicial al testimonio formalizado por Jorge González (36), padrastro de la víctima, quien tras recuperarse de las graves heridas sufridas declaró de manera amplia ante la fiscalía. Según ratificó el hombre —que crío a la joven desde pequeña—, al presenciar la pelea intervino para defenderla, momento en el cual Barrionuevo sacó el arma y comenzó a disparar. En medio de un forcejeo físico para desarmarlo, una de las balas impactó mortalmente en el cuello de Camila, mientras que otras dos hirieron a González en sus piernas, un roce le afectó la cabeza y un disparo final impactó contra la pared. Fue durante esa trifulca que el padrastro logró arrebatarle el revólver y arrojarlo hacia el techo lindero.
El arma recuperada ya comenzó a ser sometida a peritajes balísticos para cotejarla de manera directa con los proyectiles que acabaron con la vida de la joven. En paralelo, la investigación avanza sobre la situación procesal de Barrionuevo, quien fue capturado en General Rodríguez 24 horas después del femicidio. Asistido por la defensa oficial, el acusado optó por no declarar ante la fiscal Di Sciascio, quien le imputa los delitos de homicidio agravado por el vínculo y homicidio agravado en grado de tentativa por las lesiones provocadas al padrastro. Pese a su silencio ante la justicia, el imputado se limitó previamente a difundir un video en el que intentó desligarse del ataque bajo el argumento de que discutieron por la entrega de un perro que compartían, una coartada que contrasta con los reiterados testimonios de allegados y las capturas sobre una relación signada por la violencia.
Los peritajes balísticos sobre la pistola incautada terminarán de consolidar las pruebas materiales en contra del principal acusado, que permanece alojado a disposición del magistrado interviniente.
