El Departamento Federal de Investigaciones de la PFA detuvo a dos jóvenes de 26 y 29 años tras una persecución. Tenían en su poder un cargamento de Tusi valuado en el mercado ilegal, compuesto por sustancias sintéticas de alto impacto.
La proliferación de nuevos componentes químicos en el mercado de estupefacientes plantea desafíos complejos para las políticas de seguridad ciudadana. Cuando las fuerzas federales detectan cargamentos de drogas de diseño en zonas urbanas, la investigación penal debe mutar rápidamente del arresto flagrante hacia el rastreo logístico del suministro. Para los analistas del fenómeno criminal, el decomiso de sustancias adulteradas visualmente expone la mutación del consumo y la sofisticación de las redes de distribución metropolitana.
Un sorpresivo operativo de urgencia en la localidad de Caseros, partido de Tres de Febrero, terminó con la incautación de un kilo y 470 gramos de Tusi, popularmente conocida como «cocaína rosa». El procedimiento se inició en la esquina de Valentín Gómez y Magdalena, donde agentes de la Policía Federal Argentina (PFA) divisaron a dos sospechosos. Al notar la presencia policial, los sujetos intentaron darse a la fuga a pie, desencadenando una breve persecución. Tras ser reducidos, la requisa de sus pertenencias reveló la presencia de múltiples bolsitas con un polvo de color rosa y celeste. Los test químicos de campo confirmaron que el material incautado correspondía a una fórmula combinada a base de ketamina, un potente anestésico disociativo desviado al mercado ilegal.
El fiscal Marcelo Fabián Maneyro, titular de la UFI N° 16 de San Martín, ordenó la detención formal de ambos implicados. La justicia focaliza ahora las tareas de inteligencia en el peritaje de los teléfonos celulares secuestrados para determinar el origen y destino del cargamento.
