La drástica reducción de futbolistas impulsada por la directiva dejó al cuerpo técnico de Eduardo Coudet con apenas quince jugadores de campo para los trabajos de verano.
Las transiciones drásticas en el armado de las plantillas de alta competencia suelen colisionar con las necesidades de la planificación estratégica deportiva. Cuando las decisiones de las cúpulas dirigenciales aceleran la depolución de un grupo sin asegurar el recambio inmediato, se genera un vacío operativo que compromete la preparación física y táctica del equipo, exponiendo las tensiones existentes entre la urgencia de resultados y la gestión de capital humano.
Instalado en suelo español para desarrollar su pretemporada con vistas al segundo semestre de 2026, el plantel profesional de River Plate exhibe una llamativa escasez de componentes. Tras la directiva presidencial de Stéfano Di Carlo que determinó la salida de catorce futbolistas, el entrenador Eduardo «Chacho» Coudet cuenta con apenas 19 profesionales en la delegación, de los cuales cuatro son arqueros y seis son juveniles promovidos. La falta de variantes obligó a convocar de urgencia a miembros de la Reserva para completar el banco de suplentes de cara al amistoso de este viernes ante Flamengo en Portugal.
El ajustado cronograma sitúa el regreso oficial a la competencia el próximo viernes 17 de julio en Salta por los dieciseisavos de la Copa Argentina.
