La familia de un estudiante de 13 años formalizará hoy una presentación ante la Dirección de Educación de Gestión Privada (DIEGEP) de Morón, señalando la falta de intervención de docentes y directivos frente a episodios de hostigamiento. Según el relato, el menor, quien cuenta con el acompañamiento de una maestra integradora, ha padecido sistemáticos maltratos por parte de sus compañeros, los cuales fueron negados por las autoridades escolares en reiteradas instancias de reunión formal solicitadas.
La trastienda de los conflictos escolares y la velocidad con la que se degradó la situación del estudiante dentro del aula dominan el interés de la comunidad educativa. La madre del menor detalló que, además de las dificultades para obtener las adaptaciones curriculares necesarias durante las evaluaciones, el chico fue víctima de empujones y situaciones de violencia, las cuales fueron ignoradas por el equipo directivo. El caso tomó mayor relevancia tras recibir testimonios de otros padres que confirman el clima de hostigamiento y la aparente política institucional de ocultar la violencia escolar interna.
Los pormenores de la denuncia incluyen la falta de respuesta ante la desregulación emocional del estudiante y las dificultades en el proceso pedagógico. La madre sostiene que la institución ha optado por prohibir el uso de dispositivos móviles y la toma de imágenes en eventos escolares para evitar la difusión de las problemáticas de convivencia, una medida percibida como un intento de censura frente a la gravedad del acoso reportado. Mientras se espera la intervención de los organismos provinciales, la familia exige medidas concretas para garantizar el derecho a una educación inclusiva y segura, denunciando la pasividad de los adultos responsables ante la vulneración de derechos básicos.
La dirección de educación local analizará la presentación. La institución educativa deberá brindar explicaciones sobre los hechos denunciados.
