El plantel argentino completó una intensa jornada de entrenamiento en total hermetismo para pulir el funcionamiento colectivo. Las variantes ensayadas por el entrenador buscan neutralizar la agresiva presión alta que propone el representativo europeo en la segunda fecha del certamen.
La recuperación médica de los defensores averiados trajo un importante alivio para la planificación del cuerpo técnico de cara al compromiso del lunes. Los médicos de la delegación oficial autorizaron tareas normales en campo para los futbolistas que arrastraban molestias físicas menores, garantizando su presencia entre las opciones de recambio inmediato durante la etapa complementaria.
El esquema del once inicial mantendrá la base de la alineación que consiguió los tres puntos en el debut absoluto de la zona. Las dudas en el mediocampo y ataque persiguen un perfil con mayor velocidad para explotar las transiciones rápidas, evaluándose la inclusión de carrileros explosivos por las bandas y la rotación en el puesto de delantero centro para acompañar la tarea del capitán del seleccionado nacional en tierras estadounidenses.
Los directivos del seleccionado ultimaron el cronograma del traslado aéreo hacia la sede de competencia donde hablarán los protagonistas frente al periodismo. Las autoridades del comité organizador reportaron que las localidades para presenciar el choque entre sudamericanos y europeos se encuentran totalmente agotadas, previéndose un importante marco de público en los estadios de la región.
