La UTEP, el Bloque Piquetero y Territorios en Lucha coordinarán protestas en todo el país. La intensidad de las medidas está supeditada al cumplimiento gubernamental de una medida cautelar vigente.
La articulación de planes de lucha escalonados por parte de las organizaciones que agrupan a los trabajadores de la economía informal representa un mecanismo de presión táctica frente a las reformas de la asistencia social del Poder Ejecutivo. Cuando las transferencias directas de ingresos sufren congelamientos prolongados en contextos inflacionarios, la conflictividad tiende a canalizarse a través de la ocupación del espacio público y la interrupción de las vías de conectividad federal. Para los analistas políticos, este escenario redefine los márgenes de la paz social metropolitana.
La Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) unificó criterios con agrupaciones territoriales de izquierda para activar un cronograma de protestas contra las políticas económicas de la administración central. El plan de acción directa contempla la realización de cortes de ruta nacionales si el Ministerio de Capital Humano discontinúa el financiamiento del programa Volver al Trabajo. Los dirigentes sectoriales denunciaron que los ingresos de más de 900.000 beneficiarios permanecen congelados en $78.000 mensuales desde el inicio del período de gobierno, lo que configura, según su diagnóstico, una emergencia social desbordante.
Las organizaciones definirán en las primeras jornadas de julio el alcance de las primeras movilizaciones, evaluando el grado de acatamiento a las resoluciones de los magistrados.
